Capilla de la Veracruz


Esta pequeña capilla fue construida en el emplazamiento de un antiguo hospital, y se convirtió en una capilla en el siglo XVI. Del estilo renacentista solo perdura la fachada y el nicho en donde está colocada la imagen de la Inmaculada, obra de Sebastián de Ávila. El edificio fue reformado por Joaquín de Churriguera en un estilo barroco, en 1714. El altar mayor, las bóvedas, las pilastras y las hornacinas que están insertas en los muros tienen un trabajo de yesería decorando con una pródigo estilo barroco.

La pintura de Gregorio Fernández de la Inmaculada Concepción en el altar mayor es hermosa. También se destaca el Lignum Crucis s.XVI (madera de la santa cruz) reliquia que se conserva en la Capilla. La estatua de Nuestra Señora de los Dolores, de Felipe del Corral que se utiliza en la procesión de Semana Santa. Y la talla del Cristo Resucitado del s.XVIII de Alejandro Carnicero. Lo ideal es hacer la visita al mediodía, así se puede disfrutar del canto del Ángelus.

Este sitio es un lugar que sin duda alguna vale la pena visitar. Lleno de tesoros culturales, y rincones plenos de historia que llenan de gozo al ojo del visitante.

Vía: Capilla de la Veracruz

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