Golosinas de Plaza Mayor: un secreto para combatir el frío


El año corre rápidamente y cuando menos esperamos ya está llegando nuevamente el otoño y el invierno, y con ellos vienen las maravillas culinarias propias de esta época gélida. En Salamanca hace bastante frío en esa temporada, es por eso que al ver los puestos montados en la calle en donde se vende turrón, es un gran alivio y deleite ya que son la mejor combinación.

La mayoría de los vendedores provienen de La Alberca, municipio de la comarca de la Sierra de Francia- Quilamas en Salamanca. Los puestos ubicados en las puertas de la Iglesia de San Antonio, detrás de la plaza Mayor, desde hace años son una tradición.

El turrón de almendras realizado con sumo cuidado, un maravilloso dulce de alta calidad y cada vez más asociado con las celebraciones de Navidad. Usted encontrará turrón de almendras, garrapiñadas de nueces, almendras y avellanas; obleas y perrunillas caseros junto con la miel y el polen en los puestos.

Las perrunillas son otro postre típico de la zona, de hecho están catalogadas como patrimonio gastronómico. Éstas son pastas redondeadas, con una textura seca que se desmigajan con facilidad, su característico sabor ligero, es dado por la manteca y la canela. Imperdibles.

Vía: La Alberca, Salamanca

Historia de la Plaza Mayor (1)

La Plaza Mayor de Salamanca es el punto de referencia para una visita por el corazón de la ciudad. Fue declarada Bien de Interés Cultural en 1973 y se trata de uno de los monumentos más importantes de la localidad española.

En sus orígenes era conocida como Plaza de San Martín porque estaba ubicada al lado de la Puerta del Sol de la Muralla, cerca de la iglesia de San Martín. Su extensión era mucho mayor, abarcando parte de la actual plaza del mercado, la del Poeta Iglesias y la de Corrillo.

En esos tiempos era conocida como la plaza más grande de la cristiandad, y allí se realizaban todas las funciones sociales más importantes de la época medieval, mercado, festivales, fiestas y anuncios de todo tipo.

En 1724 el arquitecto Alberto de Churriguera divide parte de la plaza y comienza el diseño de una similar a la de Madrid. Allí se emplazaría el ayuntamiento de Salamanca y pasa a obtener el rango de Plaza Mayor.

El ala este de la plaza recibe el nombre de Pabellón Real y servía como muro de contención para que el suelo de la nueva plaza quedará horizontal. Aquí se encuentran algunos bustos de reyes españoles mientras que en las restantes alas del parque hay medallones que representan a otros personajes importantes de la historia, sabios, descubridores o santos.

Vía: rutasporsalamanca